Mi primera y única colonoscopia a los 51 años reveló 100 pólipos incrustados por todo el colon, el recto y el ano. Mi asesor genético certificado realizó inmediatamente pruebas de ADN de la línea germinal para descartar la mutación de la poliposis adenomatosa coli (APC). Los resultados de la prueba revelaron la APC, lo que confirmó el diagnóstico de poliposis adenomatosa familiar atenuada(PAF). Basándose en estos hallazgos, la mejor práctica de la medicina era someterse a una proctocolectomía total con cirugía de ileostomía, ya que cualquier pólipo que se deje desatendido tiene un 100% de probabilidades de convertirse en cáncer colorrectal. La operación se realizó con éxito dos semanas después del diagnóstico.

Mi mentalidad es que tiendo a no pensar en cosas que no puedo controlar, como las afecciones médicas. Lo que puedo controlar es mi actitud positiva y, tras cinco décadas en la verde tierra de Dios, mi actitud positiva me ha traído hasta aquí: ¿Por qué cambiar ahora? Mi mantra es un giro positivo en un diagnóstico sombrío: ¡Sigue adelante siempre con un propósito!