Septiembre es el Mes Nacional de la Preparación, y es un buen momento para asegurarte de que estás preparado por si se produce un desastre natural.
Ninguna parte del país está a salvo de los desastres naturales: huracanes, incendios forestales, tornados, inundaciones, ventiscas, terremotos y otros tipos de desastres naturales afectan a millones de personas cada año.
La preparación para situaciones de emergencia tiene que ser un tema prioritario que debas tratar con tu equipo de atención médica, independientemente de dónde vivas.
Para ayudarte a iniciar la conversación, les hemos pedido a nuestros embajadores algunos consejos sobre qué debes preparar y qué debes acordar con tu equipo de atención médica.
Haz acopio de provisiones
Hay algunos artículos básicos de emergencia que conviene tener a mano por si acaso ocurre algún desastre:
- Alimentos no perecederos y agua para cada miembro de tu familia. (Lo ideal es tener provisiones para tres días y un galón de agua por persona y día). No te olvides de incluir un abrelatas. Asegúrate de llevar comida que todos puedan comer.
- Radios y televisores que funcionan con pilas, y pilas de repuesto.
- Botiquín de primeros auxilios.
- Productos de higiene (toallitas húmedas, pañales, papel higiénico, productos de higiene femenina, jabón, desinfectante de manos).
- Partidos.
- Recipientes impermeables
- Linterna
- Baterías de repuesto para el móvil
- Un conjunto extra de ropa para cada persona de la casa
- Fotocopias de los datos importantes de tus documentos de identidad y de tus tarjetas de crédito en un lugar resistente al agua y al fuego
Consideraciones especiales para los pacientes con cáncer colorrectal
Si se avecina una catástrofe, asegúrate de incluir lo siguiente en tu kit de emergencia:
- Medicamentos (de venta libre, con receta, tratamientos orales, control de los efectos secundarios). Si se avecina una catástrofe, pide a tu equipo que se asegure de que tienes suficientes existencias por si la farmacia está cerrada.
- Gafas o lentillas
- Material adicional para ostomías (incluidas tijeras médicas y bolsas). (Si vives en una zona con una temporada de desastres meteorológicos previsible, como huracanes, haz tu pedido por adelantado y haz acopio de material por si se retrasa la entrega del correo.)
- Loción
- Mascarillas
Datos de contacto del equipo de atención
Asegúrate de tener a mano las direcciones de correo electrónico, los números de teléfono y tus datos de acceso al portal del paciente para poder ponerte en contacto con tus médicos en caso de emergencia. La mayoría de los centros de salud que se enfrentan a un desastre natural se comunicarán de forma proactiva con los pacientes para informarles de las sedes satélite que pueden ofrecerles asistencia y de los centros que permanecen abiertos. Normalmente te llamarán, te enviarán un correo electrónico o un mensaje de texto.
Un plan a grandes rasgos
Además de tener a mano los suministros necesarios, también tienes que trazar un plan sobre qué vas a hacer y adónde piensas ir en caso de que se produzca un desastre natural. Piénsalo bien teniendo en cuenta los desastres a nivel local, regional y estatal.
Minor: Si pasa algo en tu casa, ¿a quién puedes acudir para recibir ayuda en tu zona?
A nivel regional: Si se produce una catástrofe en tu región (como tu ciudad o tu provincia), ¿a dónde puedes acudir en busca de ayuda? ¿Te desplazarás y, en caso afirmativo, adónde? ¿Cómo llegarás hasta allí? ¿Qué necesitarás tener a mano al llegar?
A nivel estatal: Si tienes que alejarte mucho de casa y salir del estado, ¿qué plan tienes? ¿A quién se lo dirás y adónde irás?
Nunca es agradable pensar en estos detalles, pero es especialmente importante para los pacientes que están en tratamiento activo y para sus cuidadores. Antes de que se produzca una catástrofe, asegúrate de tener toda la información necesaria y los planes preparados para minimizar las interrupciones en tu atención médica y garantizar tu seguridad al máximo.

