Con el creciente interés de la cultura pop por la salud intestinal, el microbioma ha pasado a ocupar un lugar central. En pocas palabras, el microbioma se refiere a todas las células bacterianas que viven dentro del tracto gastrointestinal. Cuando el microbioma intestinal está desequilibrado, hay un desequilibrio entre las bacterias buenas y las malas. Este desequilibrio puede deberse a diversos factores, como la dieta, los medicamentos, el estrés y las enfermedades, entre otros. Muchos científicos de todo el mundo están estudiando con gran interés el microbioma para descubrir nuevos conocimientos sobre la salud.
Nos pusimos en contacto con los doctores Michael G. White y Nadim Ajami, del Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas, para que nos ayudaran a entender el papel de la microbiota intestinal y, más concretamente, su papel en el cáncer colorrectal.
P: ¿Qué es la microbiota intestinal?
R: El microbioma intestinal es un entorno complejo formado por bacterias, virus y hongos que constituye la gran mayoría de la diversidad genética de cada persona, mucho más allá del propio ADN de cada uno. Cada vez mejor definido, el microbioma intestinal se ha relacionado con un sinfín de afecciones de salud. Ahora se sabe que estas interacciones se producen tanto a nivel local (en el intestino) como sistémico (con repercusiones en todo el cuerpo) a través de cambios en el sistema inmunitario, entre otros mecanismos. La proximidad local del microbioma intestinal al colon llevó a muchos de los primeros investigadores a estudiar su impacto en el cáncer colorrectal (CCR), lo que situó al CCR en primera línea de los estudios sobre la influencia del microbioma en el desarrollo, la progresión y la respuesta al tratamiento del cáncer.
P: ¿Qué relación hay entre la microbiota intestinal y el cáncer colorrectal?
Aunque la incidencia y la mortalidad por CCR han disminuido en los últimos años, su aumento entre los adultos jóvenes ha llevado a analizar más a fondo los factores que afectan a la microbiota intestinal, como las exposiciones ambientales y la dieta. Varios estudios han demostrado que existe un desequilibrio en el microbioma de los pacientes con CCR, que incluye una cantidad desproporcionada de bacterias relacionadas con microentornos que favorecen el crecimiento tumoral, el daño en el ADN y la modulación de los ácidos grasos de cadena corta en el intestino, que podrían actuar como agentes protectores contra el cáncer. Los propios cánceres de colon y recto también muestran una mayor diversidad de virus en su microbioma. Si esto está relacionado con el desequilibrio de las bacterias intestinales en los pacientes con cáncer o si está relacionado con el desarrollo del cáncer es un tema que se está investigando activamente.
P: ¿Qué significa esto para el futuro de la atención del cáncer colorrectal?
Los últimos hallazgos podrían beneficiar a los pacientes con cáncer colorrectal y a la población en general en un futuro próximo. Se están investigando y validando determinadas especies microbianas, metabolitos y alteraciones como estrategias para la detección precoz, el tratamiento y la prevención del cáncer.
Se están llevando a cabo ensayos clínicos cuidadosamente controlados para modular la microbiota mediante trasplantes fecales, con el fin de evaluar el impacto de modificar la composición y la estructura de la microbiota intestinal. Los primeros datos de pacientes con melanoma demuestran que el trasplante fecal puede provocar una respuesta a la inmunoterapia en pacientes que al principio eran resistentes a ella.
Los marcadores microbianos de la progresión de la enfermedad (material genético de bacterias y virus, otras proteínas o metabolitos) también podrían mejorar las estrategias de seguimiento y tratamiento. Una futura firma microbiana podría servir como marcador del riesgo de desarrollar un CCR metastásico, que se mediría con una simple extracción de sangre¹⁵,¹⁶. Esto podría ayudar a los médicos a decidir cuándo recetar quimioterapia adyuvante e influir en el desarrollo de futuros tratamientos.
Por último, los marcadores microbianos del CCR son prometedores para ajustar las directrices de cribado del cáncer dirigidas a la población general. Dado el aumento de las tasas de CCR en adultos jóvenes, el porcentaje de la población a la que se recomienda el cribado sigue creciendo. Sin embargo, como hay pocos endoscopistas en EE. UU., hace falta mejorar las herramientas de evaluación de riesgos. Los conocimientos sobre la microbiota intestinal podrían dar lugar a métodos de detección más eficaces, al tiempo que se garantiza que las personas con mayor riesgo reciban las pruebas que necesitan.
P. ¿Cuáles son algunas de las ideas clave para los pacientes preocupados por la salud de su microbioma?
El análisis del microbioma no es como medir la glucosa o la tensión arterial, donde se puede aplicar un único valor que defina lo que es «saludable» a toda la población. Además, sus complejas interacciones influyen de formas distintas en diversas afecciones de salud; por eso, aún no se ha definido del todo cuál es el microbioma intestinal «ideal» para una afección concreta.
Tu microbioma solo debe estudiarse bajo la supervisión y orientación de tu equipo médico.
Los servicios de análisis genético dirigidos directamente al consumidor (los kits que puedes comprar por internet o en grandes superficies) no ofrecen un seguimiento médico ni un asesoramiento adecuados.
Para asegurarte de que tu microbioma funcione de la forma más saludable posible, el mejor consejo hasta la fecha es el más sencillo:
- sigue una dieta variada y rica en fibra (en la medida en que te lo permita tu estado de salud)
- Evita los suplementos probióticos (a menos que te los recomiende tu médico)
- No hagas ningún cambio sin antes haberlo hablado con tu médico.
Investigación sobre el microbioma
Lee Jones, superviviente de cáncer en estadio IV y defensor de la investigación, fue uno de los 10 defensores de la investigación de cinco países seleccionados para participar en el estudio OPTIMISTICC, un proyecto que investiga la relación entre el microbioma humano y el cáncer colorrectal. Está financiado por una subvención de cinco años de Cancer Research UK, como parte de su programa «Cancer Grand Challenges» (ahora en colaboración con el Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU.).
«Esta investigación suele centrarse sobre todo en el laboratorio y requiere unos conocimientos científicos mucho más avanzados de los que yo tengo, pero los defensores de la investigación han desempeñado un papel importante. Hemos ayudado a relacionar los hallazgos de laboratorio con el mundo real para que los pacientes le saquen más partido. Además, se recopila información sobre la dieta y se recogen muestras de tumores, sangre y heces en varios momentos durante los tratamientos de quimioterapia o inmunoterapia de los participantes. También hemos aportado información valiosa al respecto».
Los resultados del estudio han demostrado hasta ahora una fuerte relación entre varios microbios y el cáncer colorrectal. Uno de los estudios, dirigido por la Dra. Kimmie Ng en el Dana-Farber, analiza específicamente el papel que puede desempeñar el microbioma en el cáncer colorrectal de aparición temprana. «Uno de los hallazgos más interesantes es el de una bacteria depredadora que solo ataca a uno de los microbios asociados al cáncer. No sabemos cómo podría desarrollarse esto en el cuerpo humano, ¡pero es alucinante ver el ataque bajo el microscopio!» — Lee Jones, superviviente de estadio IV y defensor de la investigación

