Me diagnosticaron cáncer colorrectal en estadio 2 en mayo de 2020. En 2019, empecé a experimentar una pérdida de peso inexplicable y sangre constante en las heces. Lo descarté durante meses y lo achacaba al estrés de mi trabajo y a unos malos hábitos alimentarios. En abril de 2020, programé una colonoscopia. Después me dijeron que se había encontrado una gran masa y que, de hecho, era cáncer. Me la extirparon en junio y empecé la quimioterapia en julio. Mis enfermeras y mi médico han sido estupendos manteniéndome positiva.