Angela Lawrence, de 37 años, es un ejemplo de cómo deben suceder las cosas.

Ángela no pensó que necesitara someterse a pruebas de detección hasta pasados los 40, pero unos problemas no relacionados la enviaron a un gastroenterólogo, médico especializado en el aparato digestivo. Por suerte, el médico reconoció que sus fuertes antecedentes familiares de cáncer y pólipos de colon significaban que Angela corría un alto riesgo de padecer cáncer colorrectal, y le programó una colonoscopia.

Angela tenía un pólipo adenomatoso grande y plano, un pólipo precanceroso que debe extirparse antes de que se convierta en cáncer. Aunque la mayoría de la gente no se somete a una cirugía abdominal mayor para extirpar los pólipos, el pólipo de Angela era tan grande que tuvieron que extirparle parte del colon.

De eso hace año y medio, y sigue haciéndose colonoscopias periódicas de seguimiento. Angela se siente afortunada de que le extirparan el pólipo. Cuando la mayoría de las personas experimentan síntomas, ya tienen un cáncer en fase avanzada.

Superviviente destacado del Club del Colon

Angela apareció en el Colondar 2005, un proyecto de El Club Colón.