Como gastroenteróloga, la Dra. Tonya Adams atiende a pacientes con cáncer colorrectal, pero cuando tuvo una hemorragia rectal, no pensó que pudiera haber nada grave. Habló con otros médicos y coincidieron en que lo más probable era que tuviera hemorroides.

Poco después, Tonya diagnosticó cáncer de colon a una mujer de 26 años, y empezó a plantearse hacerse una colonoscopia. Debido a su agitada agenda, canceló su primera cita para la colonoscopia, y estuvo a punto de cancelar la segunda, pero decidió tranquilizarse y acabar de una vez. En febrero de 2004, esta doctora se convirtió en paciente. A Tonya le diagnosticaron cáncer de recto en estadio III.

A pesar de ser médico, Tonya tenía mucho que aprender sobre el cáncer como paciente. Con la ayuda de sus amigos médicos, buscó inmediatamente segundas opiniones en varios de los mejores centros oncológicos. Le devolvieron las llamadas rápidamente y no tuvo que esperar mucho para las citas o los resultados de las pruebas. Por otro lado, algunos proveedores de asistencia sanitaria supusieron, comprensiblemente, que ella ya lo sabía todo y no necesitaba el mismo apoyo que otros pacientes. Por ejemplo, no la remitieron a un nutricionista o consejero, que pueden ser muy útiles durante el tratamiento.

Tras radioterapia, quimioterapia y cirugía, Tonya lleva dos años sin cáncer. De vuelta al trabajo como Dra. Adams, nunca volverá a mirar a nadie con hemorragia rectal de la misma manera, por muy joven que sea el paciente.

Superviviente destacado del Club del Colon

Tonya apareció en 2006 en Colondar, un proyecto de El Club Colón.