En agosto de 2018, me diagnosticaron cáncer de colon en estadio IV a los 33 años. Había estado experimentando algunos dolores abdominales, y mi médico me recomendó una colonoscopia sólo para descartar cualquier cosa grave. No me lo pensé mucho y me sometí al procedimiento.

Aproximadamente una semana después, mientras estaba en el trabajo, recibí un mensaje de voz de la consulta de un oncólogo diciendo que tenía cáncer. Les devolví la llamada suponiendo que se habían equivocado de persona, pero me lo confirmaron y programaron una resonancia magnética.

Al principio me dijeron que era probable que estuviera en estadio I porque podían ver que mi tumor era bastante nuevo. Sin embargo, un TAC PET mostró que el cáncer se había extendido tanto al hígado como a la aorta. Me operaron en septiembre y empecé la quimioterapia en octubre.

Pasé por la operación y el tratamiento con mi mujer como cuidadora. Tras 15 rondas de quimio infusión, más quimio oral, me declararon libre de cáncer en enero de 2021, justo antes de cumplir 35 años.

Si experimentas síntomas, acude al médico. La detección precoz es crucial. No hay nada que temer ni de lo que avergonzarse. Las pruebas de detección del cáncer colorrectal son sencillas y pueden salvarte la vida.

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