Aunque sus tíos tuvieron cáncer de colon y a su padre le extirparon un pólipo, a María Carosella nunca se le ocurrió que pudiera tener cáncer de colon, y menos a una edad tan temprana. María ignoró el sangrado y los cambios en sus hábitos intestinales durante más de un año, pensando que eran hemorroides relacionadas con el embarazo. Cuando por fin le hicieron una colonoscopia, le dijeron que tenía cáncer de colon en estadio II. Quince meses después, el cáncer estaba en su pulmón.

Las mayores preocupaciones de María no eran las operaciones que le extirparon partes del colon y del pulmón, ni las dos tandas de quimioterapia tóxica. Como la mayoría de las madres, temía no poder cuidar de sus hijos pequeños o, peor aún, morir cuando eran demasiado pequeños para conocerla o recordarla.

Esos temores no se han hecho realidad. María lleva dos años sin cáncer y cada día se toma tiempo para relajarse y disfrutar de su marido y sus gemelos de cuatro años.

María, que ahora tiene 39 años, quiere que la gente sepa que si tienes antecedentes familiares, tienes más riesgo de padecer cáncer colorrectal. Además, a María le apasionan los temas relacionados con la fertilidad.

Superviviente destacado del Club del Colon

María apareció en el Colondar 2005, un proyecto de El Club Colón.