Melissa Parker estaba cansada, adelgazaba y tenía anemia, pero lo dejó de lado cuando se quedó embarazada. Cuando persistió, empezó a buscar respuestas. Cuando le diagnosticaron cáncer de colon en estadio II, Melissa, que ahora tiene 37 años, llevaba casi dos años experimentando síntomas.

Como la tía de Melissa tuvo cáncer de colon a los 48 años, su cirujano le sugirió posponer la operación para hacer pruebas genéticas. Si Melissa tenía determinadas mutaciones genéticas, tendría un alto riesgo de padecer cáncer de útero, y también necesitaría una histerectomía.

Melissa pospuso la operación para seguir adelante con las pruebas, y le dijeron que tenía una mutación genética muy poco habitual. Decidió someterse a una histerectomía, además de extirparle aproximadamente el 80% del colon. Tras la operación, recibió quimioterapia y lleva más de tres años sin cáncer.

Se descubrió que la tía y el padre de Melissa tenían la misma mutación genética que ella, y se enteró de que tenía aún más antecedentes familiares de los que conocía: dos tías abuelas y su bisabuelo también tenían cáncer de colon.

Superviviente destacado del Club del Colon

Melissa apareció en el Colondar 2005, un proyecto de El Club Colón.