Me diagnosticaron cáncer de colon en estadio III a los 42 años. Llevaba varios meses con síntomas gastrointestinales (GI) y no sabíamos por qué. Fui a donar sangre y me dijeron que no podía porque tenía una anemia grave y que debía ir a urgencias. Juntando esas dos cosas, me recomendaron una colonoscopia; y descubrieron un tumor, que resultó ser canceroso. Me sometí a quimioterapia durante tres meses y quedé libre de sospecha. En mi seguimiento de tres meses, algunas pruebas revelaron que el tumor había vuelto, y que el cáncer se había extendido a mi pulmón y a un ganglio linfático junto al hígado. Actualmente me estoy sometiendo a una quimioterapia agresiva.