Shane Watson
Paciente/Superviviente
Colon
Age at Diagnosis: 17
Todo empezó cuando hice un viaje de vacaciones de primavera a Panama City Beach, Florida, en 2004, en mi último año de instituto. Terminé de montar en los carritos y me alejé cuando me asaltaron las preguntas sobre lo que había en la parte trasera de mis pantalones. «No lo sé, quizá me senté en algún líquido y no me di cuenta», respondí. Entonces me apresuré a ir al baño debido a una necesidad repentina, y pasé lo que parecía ser nada más que sangre. Sabía que algo iba mal. Con el consentimiento de mis padres, llamé a una ambulancia y me llevaron a urgencias, donde me dijeron que tenía una fisura. De alguna manera, esta fisura había emitido más sangre fuera de mi cuerpo de la que yo misma había visto nunca.
Pensando que el médico de guardia de aquella noche nos había dado un diagnóstico oscuro, volvimos a casa al día siguiente para ver a nuestro médico de cabecera, el Dr. George Shannon. Decidió que lo mejor sería realizar una sigmoidoscopia y ver si se veía algo. Basándose en lo que creo que fue sólo intuición, me envió a hacerme una colonoscopia, que realizó el Dr. Richard Robbins, después de la sigmoidoscopia. Al realizar la colonoscopia, efectivamente encontraron un tumor. Los resultados de la biopsia fueron malignos. Me diagnosticaron cáncer de colon en estadio 3. Varios días después, fui a cirugía. El Dr. Bill Taylor me extirpó la porción sigmoidea del colon.
Tras recuperarme, veo a mi nuevo médico, mi oncólogo, el Dr. Andrew Pippas. Me habla del régimen de quimioterapia que debo recibir. El régimen que debía seguir era de cuatro horas todos los jueves durante seis semanas y luego dos semanas de descanso. Todo ello sumado para ser 24 tratamientos en un plazo de seis meses. Tras la instalación de mi puerto, hice un viaje con mi iglesia a Ciudad de Panamá, Florida, y esa misma semana me reuní con mi familia para pasar unos días en nuestro condominio. En resumen, me rompí el puerto y necesitaba uno nuevo. La quimioterapia afectó enormemente a mi vida diaria porque me sentía muy mal. Cuando conseguía escaparme, siempre tenía molestias por las frecuentes idas al baño, dolores o dolencias de algún tipo. Diría que mantuve una buena actitud a pesar de todo y salí adelante.
Después de la quimio, todos mis análisis han dado muy buenos resultados. Sin embargo, me encontré con un nuevo cúmulo de problemas. Durante los años siguientes estuve hospitalizada al menos una vez al año durante dos semanas con fuertes dolores de estómago. Este fuerte dolor de estómago me atacó todos los años durante cinco años, y hasta tres veces el último año. Como consecuencia, ya no tengo apéndice, y me extirparon la vesícula biliar y un pie del intestino delgado. Desde la última operación, a principios de marzo de 2009, no he tenido ningún problema y me complace decir que llevo cinco años sin cáncer.
Superviviente destacado del Club del Colon
Shane apareció en el Colondar 2010, un proyecto del Club Colón.
