Am J Prev Med. 25 de mayo de 2026:108365. doi: 10.1016/j.amepre.2026.108365. Publicado en línea antes de su impresión.
RESUMEN
INTRODUCCIÓN: El objetivo de este estudio era evaluar la participación en las pruebas de detección del cáncer colorrectal en un entorno académico tras la actualización de las directrices, que recomiendan comenzar con las pruebas a los 45 años, centrándose en las diferencias entre los adultos de 45 a 49 años y los de 50 a 75 años, así como en función de las características sociodemográficas.
MÉTODOS: Se trata de un estudio de cohorte retrospectivo con adultos asegurados de riesgo medio, de entre 45 y 75 años, que recibieron atención en el Sistema de Salud de la Universidad de California en San Diego entre 2021 y 2023. Se utilizaron las historias clínicas electrónicas para recopilar datos sobre la participación en las pruebas de detección del cáncer colorrectal y la modalidad utilizada, los factores sociodemográficos a nivel individual y la relación con los indicadores de vulnerabilidad social a nivel de código postal. El cumplimiento de las pruebas de detección del cáncer colorrectal se midió por año natural y se comparó entre los grupos de edad de 45 a 49 años y de 50 a 75 años mediante una regresión de Poisson multivariable con errores estándar robustos.
RESULTADOS: Los adultos de entre 45 y 49 años aumentaron su cumplimiento de las pruebas de detección, pasando del 20 % en 2021 al 46 % en 2023. Su probabilidad de someterse a las pruebas de detección fue menor que la de los adultos de entre 50 y 75 años en todos los años (2021: razón de prevalencia ajustada [aPR] = 0,27; IC del 95 %: 0,25-0,29; en 2022, aPR = 0,45; IC del 95 %: 0,43; 0,48; en 2023, aPR = 0,59; IC del 95 %: 0,56; 0,62). La colonoscopia fue la principal modalidad de cribado, aunque entre los adultos de 45 a 49 años el uso de pruebas de heces aumentó del 3 % en 2021 al 9 % en 2023. Todos los grupos raciales y étnicos mostraron un mayor cumplimiento del cribado entre 2021 y 2023, por lo que las disparidades existentes en el cribado se mantuvieron sin cambios.
CONCLUSIONES: Los adultos de entre 45 y 49 años tenían menos probabilidades de seguir las recomendaciones de cribado del cáncer colorrectal que los de entre 50 y 75 años, y mostraron un interés creciente por las pruebas basadas en heces entre 2021 y 2023. A pesar de la preocupación de que los cambios en las directrices pudieran aumentar las desigualdades en el cribado, la participación en el cribado del cáncer colorrectal aumentó en todos los grupos raciales y étnicos, aunque las diferencias entre ellos no variaron. Los resultados ponen de relieve el éxito de las campañas de promoción del cribado en un centro académico, al tiempo que subrayan la necesidad de intervenciones específicas para seguir reduciendo las desigualdades y mejorando la participación.
PMID:42201273 | DOI:10.1016/j.amepre.2026.108365

