A mi padre, Alex, le diagnosticaron cáncer de colon en abril de 2024. Él sólo tenía 36 años y yo 5. Lo que empezó como (lo que él creía) una lesión de gimnasio en la espalda, se convirtió rápidamente en visitas al médico, tratamientos y una lucha a la que toda nuestra familia se enfrentó junta. Verle pasar por ello fue duro, pero se mantuvo fuerte por mí. En abril de 2025, le perdimos. Sólo tenía 37 años. Perder a mi padre tan joven cambió mi vida para siempre. Por eso puse en marcha mi plataforma, para concienciar y ayudar a otras familias a pasar más tiempo juntas. El cáncer de colon no afecta sólo a una persona… afecta a las familias. La detección precoz puede salvar vidas y dar a los niños más tiempo con las personas que quieren.

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