Apoyo a los cuidadores

Cuidar de alguien es un cuidadoso acto de equilibrio que consiste en cuidar de un ser querido y, al mismo tiempo, mantenerse mental, física y emocionalmente sano. Si eres cuidador, necesitas apoyo para cuidadores de enfermos de cáncer. Nosotros lo sabemos: Es más fácil decirlo que hacerlo.

Guía del cuidador

Cuidar es una de las funciones más importantes -y a menudo más difíciles- que puedes asumir. Un cuidador asiste y apoya a un ser querido durante la enfermedad, ayudándole a afrontar los tratamientos, los efectos secundarios y la vida cotidiana.

«Sólo hay cuatro tipos de personas en este mundo: los que han sido cuidadores, los que lo son actualmente, los que lo serán y los que necesitarán cuidadores». – Rosalynn Carter

Cómo cuidar eficazmente

Buenas prácticas para cuidadores

«No intentes ser Superman… pide ayuda, descansa y vive el momento». – Jonathan Ortiz, cuidador

Comprender los efectos secundarios del tratamiento


Habla con los médicos de tu ser querido sobre qué efectos secundarios puedes esperar ver, cuál es la mejor forma de controlarlos y cuándo buscar atención médica para los síntomas graves. Saber qué puedes esperar puede aliviar la ansiedad y la confusión cuando empieces a notar los efectos secundarios, y puede evitar visitas innecesarias a la clínica o a urgencias.

Mantente organizado con las facturas, las cuentas y los contactos del equipo asistencial


¿Quién paga las facturas en la familia y cómo se pagan? Asegúrate de que tienes los datos de acceso, las contraseñas, las fechas de vencimiento y cualquier otra información que puedas necesitar para hacerte cargo de los aspectos financieros del hogar. Recopilar toda esta información en un lugar fácil de encontrar puede facilitar la transición y evitar cargos por demora, pánico de última hora e interrupciones en servicios esenciales, como la electricidad o Internet.

Crea una lista de control


¿Alguna vez alguien te ha preguntado «en qué puedo ayudarte» y te has sentido abrumado por la pregunta e incapaz de dar una respuesta? Elabora una lista de cosas que te serían útiles y haz copias. Cuando alguien te pregunte cómo puede ayudarte, proporciónale la lista y deja que se desboque. La gente quiere ayudar pero a menudo no sabe cómo, ponérselo fácil también puede facilitarte las cosas a ti.

Respeta las decisiones de tu ser querido


Si la persona a la que cuidas quiere un descanso y quiere cuidar de sí misma durante un tiempo, permíteselo. Esto puede suponer un descanso para ti, lo que puede evitar el agotamiento, y puede proporcionar al paciente una sensación de autosuficiencia e independencia, algo que puede estar echando desesperadamente en falta en su vida cotidiana.

Pide ayuda


No puedes hacerlo sola, así que no tengas miedo de pedir ayuda. Acércate a amigos y familiares, y utiliza los recursos disponibles a través del hospital o clínica donde se esté administrando el tratamiento. Pide a las enfermeras y a los médicos consejos y trucos sobre cuidados que hayan aprendido a lo largo de los años. Aboga por ti y por tu ser querido, y no tengas miedo de hablar cuando necesites ayuda.

Reconoce el agotamiento del cuidador antes de que te abrume


Cuidar es un trabajo a tiempo completo, además de tu ya ajetreada vida. Aprende a reconocer los síntomas del agotamiento del cuidador y a afrontarlos antes de que sea demasiado tarde. Tómate un descanso si lo necesitas, acude a amigos y familiares para que te ayuden a cuidar. No eres la única que puede ayudar a tu paciente, y no tienes por qué sentirte culpable por controlar tu propia salud.

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