Terapias dirigidas
Las terapias dirigidas son medicamentos que frenan el crecimiento del cáncer al interferir en las moléculas que intervienen en el crecimiento y la propagación del tumor.
Este tratamiento se diferencia de la quimioterapia tradicional, que actúa sobre cualquier célula que se divida rápidamente, porque las terapias dirigidas están diseñadas para interferir en genes y proteínas específicos del cáncer maligno.
Aunque se ha demostrado que las terapias dirigidas son útiles en pacientes con cáncer en estadio IV, no han resultado tan eficaces en pacientes con cáncer en estadio III.
Inhibidores del receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR)
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Inhibidores del receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR)
Los investigadores han descubierto que los medicamentos que bloquean el EGFR pueden ser eficaces para detener o ralentizar el crecimiento del cáncer colorrectal.
Cetuximab (Erbitux®) y panitumumab (Vectibix®)
Estudios recientes muestran que el cetuximab y el panitumumab no son tan eficaces en el caso de tumores que presentan cambios específicos, llamados mutaciones o alteraciones, en un gen llamado RAS.
La familia de genes RAS es un grupo de genes que producen proteínas implicadas en las vías de señalización celular que controlan el crecimiento y la muerte celular. En algunos tipos de cáncer pueden encontrarse formas mutadas (alteradas) del gen RAS. Estos cambios pueden hacer que las células cancerosas crezcan y se propaguen por el cuerpo.
Entre los miembros de la familia de genes RAS están el KRAS y el NRAS.
La ASCO recomienda que a todas las personas con cáncer colorrectal metastásico que puedan recibir un inhibidor del EGFR se les realicen pruebas en los tumores para detectar mutaciones en los genes RAS y RAF.
Si un tumor presenta una forma mutada del gen RAS o una mutación específica del gen BRAF (V600E), la ASCO y la NCCN recomiendan que los pacientes no reciban inhibidores del EGFR.
También se puede analizar el tumor para detectar otros marcadores moleculares, como la sobreexpresión de HER2 y otros. Hay varios medicamentos aprobados que actúan sobre la proteína HER2, entre ellos:
- Trastuzumab (Herceptin®)
- Pertuzumab (Perjeta®)
- Tucatinib (Tukysa®)
- Lapatinib (Tykerb®)
- Fam-trastuzumab deruxtecan (Enhertu®)
De estos medicamentos, solo el tucatinib está aprobado actualmente específicamente para tratar el cáncer colorrectal, aunque todos los demás se mencionan en la guía de tratamiento de la NCCN. Estos medicamentos se suelen usar para tratar el cáncer que ya ha sido tratado con quimioterapia, y los regímenes más comunes incluyen trastuzumab en combinación con tucatinib, lapatinib o pertuzumab.
Tratamiento independiente del tipo de tumor
Larotrectinib (Vitrakvi®) y entrectinib (Rozlytrek®)
El larotrectinib (Vitrakvi®) y el entrectinib (Rozlytrek®) son tipos de terapia dirigida que no se centran en un tipo concreto de cáncer, sino en una alteración genética específica llamada fusión NTRK. Este tipo de alteración genética es poco frecuente, pero se da en varios tipos de cáncer, incluido el cáncer colorrectal. Estos medicamentos están aprobados para tratar el cáncer colorrectal metastásico o que no se puede extirpar con cirugía y que ha empeorado con otros tratamientos.
Selpercatinib (Retevmo®)
El selpercatnib actúa sobre una mutación específica del gen RET, presente en un pequeño número de cánceres colorrectales. Este medicamento no está aprobado específicamente para tratar el cáncer colorrectal, pero puede recetarse fuera de indicación. Se utiliza en cánceres avanzados con mutaciones en el gen RET que siguen creciendo a pesar de otros tratamientos.
Inhibidores multiquinasa
Regorafenib (Stivarga®)
Este medicamento se usa para tratar a personas con cáncer colorrectal metastásico que ya han recibido ciertos tipos de quimioterapia y otras terapias dirigidas. Las quinasas son proteínas situadas cerca de la superficie de las células que transmiten señales importantes a estas, estimulándolas para que crezcan o produzcan nuevos vasos sanguíneos. Bloquear estas proteínas puede ayudar a frenar el crecimiento de las células cancerosas.
¿Qué puedo esperar si me someto a una terapia dirigida?
Las terapias dirigidas se pueden administrar por vía intravenosa o por vía oral, en forma de pastillas o cápsulas. Normalmente, los anticuerpos monoclonales se administran por vía intravenosa. Depende del medicamento y de cómo se vaya a administrar para saber si puedes recibir el tratamiento en casa o si tendrás que acudir a un centro médico.
Efectos secundarios comunes
Como las terapias dirigidas están diseñadas para tener una acción más específica, suelen tener efectos secundarios menos graves que las quimioterapias. Sin embargo, los efectos reales y su gravedad dependen en gran medida del mecanismo de acción específico de cada terapia.
Y como las terapias dirigidas son una novedad relativamente reciente en el tratamiento del cáncer, todavía se están estudiando sus efectos a largo plazo.
Estos son los efectos secundarios más comunes que suelen tener las personas que siguen terapias dirigidas:
- Toxicidad cutánea
- Cambios en el crecimiento del pelo
- Cambios en el color del pelo o de la piel
- Cambios en los ojos y alrededor de ellos
- Hipertensión
- Problemas de sangrado o de coagulación de la sangre
- Cicatrización lenta de las heridas
- Daño cardíaco
- Reacciones autoinmunes
- Hinchazón
¿La inmunoterapia es una terapia dirigida?
La inmunoterapia es un tipo de tratamiento farmacológico dirigido para pacientes con cáncer colorrectal y una de las opciones terapéuticas para algunos pacientes con cáncer colorrectal en estadio IV.
Inhibidores de múltiples quinasas
Regorafenib (Stivarga®)
Este medicamento se usa para tratar a personas con cáncer colorrectal metastásico que ya han recibido ciertos tipos de quimioterapia y otras terapias dirigidas. Las quinasas son proteínas situadas cerca de la superficie de las células que transmiten señales importantes a estas, estimulándolas para que crezcan o produzcan nuevos vasos sanguíneos. Bloquear estas proteínas puede ayudar a detener el crecimiento de las células cancerosas.
¿Qué puedo esperar si me someto a una terapia dirigida?
Las terapias dirigidas se pueden administrar por vía intravenosa o por vía oral, en forma de pastillas o cápsulas. Normalmente, los anticuerpos monoclonales se administran por vía intravenosa. Depende del medicamento y de cómo se vaya a administrar para saber si puedes recibir el tratamiento en casa o si tendrás que acudir a un centro médico.
Efectos secundarios comunes
Como las terapias dirigidas están diseñadas para tener una acción más específica, suelen tener efectos secundarios menos graves que las quimioterapias. Sin embargo, los efectos reales y su gravedad dependen en gran medida del mecanismo de acción específico de cada terapia.
Y como las terapias dirigidas son un avance relativamente nuevo en el tratamiento del cáncer, todavía se están estudiando sus efectos a largo plazo.
Estos son los efectos secundarios más comunes que suelen tener las personas que siguen terapias dirigidas:
- Toxicidad cutánea
- Cambios en el crecimiento del pelo
- Cambios en el color del pelo o de la piel
- Cambios en los ojos y alrededor de ellos
- Hipertensión
- Problemas de sangrado o de coagulación de la sangre
- Cicatrización lenta de las heridas
- Daño cardíaco
- Reacciones autoinmunes
- Hinchazón
¿La inmunoterapia es una terapia dirigida?
La inmunoterapia es un tipo de tratamiento farmacológico dirigido para pacientes con cáncer colorrectal y una de las opciones terapéuticas para algunos pacientes con cáncer colorrectal en estadio IV.

