Signos y síntomas

Estos son los siete síntomas que no debes ignorar. Comprende cada uno de ellos para poder reconocer los cambios a tiempo y abogar por el cribado.

1. Caca Sangrienta

También llamada: hemorragia rectal, sangre en las heces

Si observas sangre en la caca o en el papel higiénico cuando te limpias, habla con tu médico. Llama primero a tu médico de atención primaria (MAP) si no tienes ya un gastroenterólogo. Si eres mujer, menciónaselo a tu ginecólogo-obstetra si no acudes regularmente a su médico de cabecera.

Las cacas sanguinolentas no significan necesariamente que tengas cáncer colorrectal; sin embargo, cualquier cantidad de sangrado rectal no es normal, y tienes que averiguar por qué ves sangre en el retrete. La sangre en las heces es un síntoma frecuente de cáncer colorrectal (así como de otros problemas gastrointestinales, como las hemorroides internas).

Presta atención a estos detalles:

  • El color de la sangre y/o las cacas
  • Si la sangre está en la caca o sobre ella
  • Si la sangre está en el papel higiénico o en la taza del váter
  • Con qué frecuencia aparece la sangre
  • Si las deposiciones son dolorosas o no
  • Si tienes otros síntomas

La sangre en las cacas no es normal. Si tu médico te recomienda remedios y sugerencias sin receta, pero sigues teniendo sangre en las cacas, no te avergüences. Vuelve a tu médico para que te ayude.

Tu médico debe seguir motivado y decidido a encontrar la causa de tu hemorragia rectal. No dejes de insistir y pedir pruebas de detección y análisis hasta que encuentre la causa de las cacas sanguinolentas o los síntomas, independientemente de tu edad.

2. Caca fétida

También llamado: cambios continuos en los hábitos intestinales

Cada caca es diferente, y cada persona hace caca de forma distinta. Las cacas pueden cambiar a causa de lo que comes, infecciones, medicamentos que tomas u otros problemas médicos. Si llevas tres días seguidos sin hacer caca, debes acudir al médico.

Algunas personas hacen caca una vez al día; otras, varias veces al día. Si notas que tu horario personal para hacer caca, o el aspecto de tus cacas, está cambiando, coméntaselo a tu médico. Sabemos que puede ser embarazoso, pero no hay nada de qué avergonzarse. Te animamos, instamos o retamos a que hables con tu médico sobre lo que no va bien con tus cacas. Esta conversación podría salvarte la vida.

La Tabla de Heces de Bristol es una guía útil que muestra lo que tus cacas intentan decirte.

Algunas razones para llamar al médico:

  • Si ves sistemáticamente cualquier cosa menos Normal (tipos 3 y 4).
  • Si haces heces acuosas, parecidas a la diarrea, durante más de 24 horas.
  • Si tienes ganas repentinas de defecar, pero no puedes controlarlo.
  • Tus cacas son negras, de color arcilla, rojas o blancas.
  • Ves mucosidad o pus en las heces.

Lo que dicen tus heces sobre tu salud intestinal con Beth Kornegay

4. Cacas flacas

También llamadas: heces estrechas, heces finas, heces delgadas como un lápiz, heces en forma de cinta

Algunas personas pueden estar acostumbradas a heces más finas, pero las heces superfinas, como de lápiz, son algo que debes vigilar e informar a tu médico. Las cacas delgadas pueden deberse a muchas causas: algunas son inofensivas y temporales, y otras pueden ser graves. Las dietas pobres en fibra, las infecciones temporales, el síndrome del intestino irritable (SII) y el cáncer colorrectal pueden estar en juego.

Las heces escasas son un síntoma grave, porque las cacas escasas pueden estar causadas por una obstrucción en el colon, como un tumor. Si tienes cacas delgadas durante más de una semana, acude al médico.

En su mayor parte, las heces estrechas que se producen con poca frecuencia no son motivo de preocupación. Pero si experimentas deposiciones en forma de cinta durante más de una semana, busca atención médica.

5. Perder peso sin intentarlo

También conocido como: pérdida de peso inexplicable

Que adelgaces sin proponértelo no significa que tengas cáncer colorrectal. Pero es uno de los síntomas del cáncer colorrectal, por lo que es importante que te sometas a una evaluación de este síntoma.

Entre los enfermos de cáncer, la pérdida de peso suele ser consecuencia de que las células cancerosas consumen la energía del cuerpo a medida que se multiplican. Además, tu sistema inmunitario gasta más energía para combatir y destruir las células cancerosas.

Si el cáncer colorrectal es la causa específica de tu pérdida de peso, puede deberse a que el tumor bloquea el colon o el tracto intestinal, impidiendo la absorción adecuada de nutrientes. Si estás perdiendo peso y no sabes por qué, pide a tu médico que te ayude a descubrir la causa subyacente.

6. No puedes tirarte pedos

También conocidos como: dolores frecuentes por gases, hinchazón, sensación de plenitud o calambres abdominales

La mayoría de las personas sueltan de 1 a 4 pintas de gas al día y se tiran pedos hasta 21 veces al día. (¡No bromeamos!)

Cualquier obstrucción en el colon, incluido el cáncer, puede dificultar tu capacidad de expulsar gases. El colon está situado en el abdomen, por lo que si el cáncer de colon es la causa de tu hinchazón o dolor, no es raro que sientas molestias en esa zona.

Si no puedes tirarte pedos, o si tienes una sensación persistente de plenitud o calambres estomacales, habla con un médico.

7. Súper cansado y sin aliento

También conocido como: debilidad muscular, fatiga, anemia

Al igual que perder peso sin proponérselo, los síntomas del cáncer colorrectal pueden disfrazarse de debilidad y fatiga constantes.

Dado que las células cancerosas se multiplican sin control, el consumo constante y extra de energía puede hacer que te sientas muy cansado, incluso cuando hayas dormido y descansado lo suficiente. Lo más probable es que la fatiga crónica y la debilidad muscular sean signo de un trastorno médico subyacente, aunque no esté causado por el cáncer colorrectal.

La anemia, también conocida como tener un recuento bajo de glóbulos rojos, puede estar causada por una hemorragia interna. Muchos pacientes se enteran de que están anémicos cuando intentan donar sangre y les dicen que no pueden. Otros pueden acudir a un análisis de sangre rutinario y descubrir que están anémicos en el informe del laboratorio. La anemia suele indicar una afección médica que hay que descubrir.

Si experimentas fatiga, debilidad muscular (que no esté relacionada con el ejercicio) y/o descubres que tienes anemia, habla con tu médico. Todos ellos son síntomas que podrían sugerir un cáncer colorrectal.

¿Qué debo hacer si observo un síntoma?

Si experimentas un síntoma de cáncer colorrectal, no significa que tengas cáncer colorrectal. Sin embargo, sí significa que tienes que ir al médico para que te examine. Si experimentas muchos síntomas, o si un síntoma es grave, acude al médico de inmediato.

No puedes desear que desaparezcan tus síntomas. Sé proactivo y empieza a averiguar qué te ocurre lo antes posible.

Independientemente de tu edad, si experimentas síntomas, tienes que decírselo a tu médico. No te autodiagnostiques.

Preguntas frecuentes

¿El cáncer colorrectal siempre presenta síntomas?


¡No! No es raro que las personas a las que se les diagnostica cáncer de colon en las primeras etapas (estadio I o II) no presenten ningún síntoma. A veces, aunque no siempre, los síntomas no aparecen hasta que el cáncer colorrectal ha avanzado a los estadios III o IV.

Si se detecta a tiempo, el cáncer colorrectal es muy tratable. A algunos pacientes que se someten a pruebas de detección se les extirpa un pólipo o se les detecta un cáncer, sin que tuvieran la menor idea de que algo iba mal.

¿Tengo que hacerme las pruebas de detección aunque no presente signos ni síntomas?


SÍ: No espere a tener signos y síntomas para hacerse las pruebas de detección del cáncer colorrectal.

Los problemas que se detectan una vez que empiezan a aparecer signos y síntomas a menudo podrían evitarse con un cribado a tiempo. Con frecuencia, los cánceres en fase inicial no presentan signos ni síntomas.

Es fundamental que se someta a pruebas de detección del cáncer colorrectal a partir de los 45 años. La edad es uno de los principales factores que aumentan el riesgo.

¿Influye mi edad a la hora de decidir si debo acudir al médico si tengo síntomas?


Tu edad puede aumentar el riesgo de padecer cáncer colorrectal, pero no influye en los síntomas. Cualquier persona, a cualquier edad, puede padecer cáncer colorrectal.

Si notas algún síntoma, independientemente de tu edad, habla con un médico y insiste en que te hagan pruebas de detección de cáncer colorrectal. Si tu médico se niega a considerar la posibilidad de cáncer colorrectal debido a tu edad, busca una segunda opinión. Nota: Si te hacen una colonoscopia debido a los síntomas, se facturará como un «procedimiento diagnóstico» en lugar de como una prueba de detección preventiva.

¿Y el cáncer de ano?


El cáncer de colon y el cáncer de recto no son lo mismo que el cáncer anal. Los síntomas del cáncer anal pueden parecerse a los del cáncer colorrectal.

¿Pueden los síntomas aparecer y desaparecer?


Sí. Algunos síntomas pueden aparecer, desaparecer o parecer leves al principio. Aunque parezca que las cosas mejoran, es importante que se lo comentes a tu médico: un alivio temporal no siempre significa que el problema haya desaparecido.

¿Hay síntomas que puedan parecer ajenos al colon?


Sí. Algunas personas notan cansancio, debilidad o anemia (niveles bajos de hierro) antes que otros síntomas. Estos pueden ser signos de alerta tempranos de que algo más grave está ocurriendo.

¿Cómo puedo saber si mis síntomas podrían deberse a otra cosa, como hemorroides o síndrome del intestino irritable?


No puedes saberlo con certeza sin consultar a un profesional sanitario. Aunque las hemorroides o el síndrome del intestino irritable pueden provocar síntomas similares, las pruebas médicas son la única forma de confirmar qué es lo que te pasa.

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