Amber Madden
Paciente/Superviviente
Colon
Age at Diagnosis: 42
"¡Mantente positivo! La mentalidad positiva lo es todo!!!"
A finales de julio de 2024, empecé a experimentar un dolor de estómago persistente. Al principio, creí que el malestar se debía al estreñimiento e intenté controlarlo con medicamentos sin receta, pero no me aliviaron. Como el dolor continuaba, acudí a urgencias. Me hicieron un TAC y el médico de urgencias me explicó que los hallazgos eran preocupantes y podían estar asociados a un cáncer. Me aconsejaron que me sometiera a una colonoscopia lo antes posible.
El 3 de agosto de 2024, se intentó realizar una colonoscopia, pero no pudo completarse debido a una masa obstructiva en el colon descendente. Se determinó que la masa requería extirpación quirúrgica. El 14 de agosto de 2024, me sometieron a una colectomía del colon descendente. La patología reveló un tumor de 4,5 cm, y me diagnosticaron cáncer de colon en estadio III. En septiembre de 2024, busqué una segunda opinión en el MD Anderson y consulté con un oncólogo de allí. Se solicitaron pruebas e imágenes adicionales. Un nuevo TAC reveló metástasis en el hígado, lo que elevó mi diagnóstico a cáncer de colon de estadio IV. Dados mis antecedentes familiares, se realizaron pruebas genéticas. Aunque mi bisabuela y mi madre tenían antecedentes de cáncer de colon y recto, las pruebas genéticas exhaustivas para detectar síndromes de cáncer hereditario dieron resultados negativos.
En octubre de 2024, me colocaron un catéter PICC y empecé la quimioterapia. Tras completar una ronda de quimioterapia, se retiró el catéter PICC y se sustituyó por un puerto para continuar el tratamiento. A continuación, completé tres rondas adicionales de quimioterapia. En diciembre de 2024, me operaron del hígado para tratar la enfermedad metastásica. De enero de 2025 a mayo de 2025, completé ocho ciclos más de quimioterapia. Durante el tratamiento, desarrollé síntomas de neuropatía relacionados con el oxaliplatino, y se suspendió esta medicación tras la séptima ronda para evitar más daños nerviosos. Las tomografías computarizadas de seguimiento realizadas en mayo, agosto y noviembre de 2025 no mostraron indicios de cáncer activo, lo que indica que no había enfermedad detectable en esos momentos.
