EII y cáncer colorrectal
Esto se aplica a los pacientes que tienen un diagnóstico como enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa. La EII no es un cáncer colorrectal, pero sus síntomas son similares, y el cribado debe ser agresivo. Se dice que los pacientes que desarrollan un cáncer colorrectal tras un diagnóstico de EII padecen un CCR asociado a la EII (CCR-EII).
¿Por qué aumenta el riesgo?
Los pacientes con EII padecen enfermedades que provocan una inflamación crónica del intestino. Los medicamentos pueden ayudar a controlar la enfermedad. Pero la inflamación a largo plazo puede aumentar la probabilidad de desarrollar tumores precancerosos y cancerosos.
Los pacientes con EII tienden a ser diagnosticados de cáncer colorrectal a edades más tempranas.
Factores adicionales que aumentan el riesgo de EII-CRC:
- Duración: Cuanto más tiempo lleves padeciendo la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, mayor será tu riesgo.
- Extensión y gravedad: Cuanto más extendida esté la EII, mayor será tu riesgo.
- Pseudopólipos inflamatorios: Signos de que el colon se ha lesionado o inflamado.
- Colangitis esclerosante primaria (CEP): Afección hepática que afecta a los conductos biliares.
- Antecedentes familiares de cáncer colorrectal.
¿Qué debes hacer si tienes EII?
Hay varias medidas que puedes tomar para reducir el riesgo de cáncer colorrectal.
Controla tu enfermedad
Trabaja con tu médico para controlar tu enfermedad. La FDA ha aprobado varios medicamentos que ayudan a los pacientes a reducir los efectos secundarios y a entrar en remisión. La cirugía, como la proctocolectomía, puede resolver los problemas de la EII y prevenir el cáncer colorrectal.
Las investigaciones indican que, en los últimos 30 años, menos personas con enfermedad inflamatoria intestinal contraen cáncer colorrectal porque la inflamación está mejor controlada.
Si tienes la enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa, asegúrate de acudir al médico con regularidad e infórmale de cualquier síntoma nuevo o preocupante.
Cribado del cáncer colorrectal
Los pacientes con EII deben someterse a un cribado mediante colonoscopia.
El cribado suele comenzar unos 8-10 años después del diagnóstico inicial, pero a veces antes, dependiendo de los factores de riesgo del paciente. La frecuencia con la que un paciente debe someterse a las pruebas también puede variar en función de sus factores de riesgo específicos, pero lo habitual es una frecuencia de 1 a 3 años.
El gastroenterólogo que te atienda debe poder revisar tu caso y ayudarte a elaborar un plan de cribado agresivo.
Lleva un estilo de vida saludable
Comer bien, hacer ejercicio, controlar el estrés: todo ello es importante para los pacientes. Un estilo de vida sano no sólo puede ayudar a mejorar la vida, sino que también puede reducir los riesgos de cáncer colorrectal.

