Síndrome de resección anterior baja (LARS)

Descubre qué es el síndrome de resección anterior baja (LARS), por qué aparece tras una operación de cáncer de recto y cuáles son las herramientas y estrategias que pueden ayudarte a controlar los síntomas.

¿Qué causa el síndrome de LARS?

La cirugía de resección anterior baja consiste en extirpar las partes del colon que contienen células cancerosas y unir las partes restantes del colon, dejando solo células y tejido sanos. A los pacientes con cáncer de recto se les puede realizar una resección o extirpación de parte o de todo el recto (las últimas 6-8 pulgadas del intestino grueso), lo que puede provocar un conjunto de síntomas conocido como síndrome de resección anterior baja (LARS).

Cirugía del cáncer colorrectal

Sobre LARS

El síndrome de resección anterior baja puede aparecer tras una intervención quirúrgica de resección de la parte inferior del colon. Tras la resección o extirpación de la parte del recto que contiene células cancerosas, tu cirujano realizará una anastomosis, o «unión», del colon.

La anastomosis consiste en unir de nuevo, mediante sutura o grapas, los dos extremos restantes del intestino grueso y el recto, lo que da lugar a un colon más corto y provoca los síntomas que caracterizan al síndrome de LARS.

Accede a la versión en PDF de este folleto, que puedes descargar e imprimir, para leerlo fácilmente sin conexión o compartirlo.

Folleto sobre cirugía (PDF)

Síntomas del LARS

El síndrome LARS hace referencia a varios síntomas relacionados que los pacientes pueden experimentar después de la operación. Los síntomas varían de una persona a otra, pero pueden incluir:
  • La frecuencia o la urgencia de las deposiciones, debido en gran parte a que tienes menos espacio para almacenar las heces tras la extirpación de parte del recto
  • Defecaciones frecuentes (muchas veces en pocas horas)
  • Incontinencia fecal (falta de control sobre las deposiciones)
  • Estreñimiento que dura más de unos días, seguido de varias deposiciones unos días después
  • Aumento del gas
  • Dolor abdominal
  • Riesgo de disfunción urinaria y/o sexual debido a daños en los nervios

Muchos supervivientes cuentan que los síntomas del síndrome de resección anterior inferior pueden afectar a su vida diaria y reducir su calidad de vida. Aunque algunos pacientes dicen que estos efectos secundarios mejoran con el tiempo, hay expertos que creen que, si los síntomas siguen ahí un año después de la operación (o del cierre del estoma), es probable que sigan ahí 10 años después.

Echa un vistazo a nuestro seminario web sobre el suelo pélvico para conocer algunos consejos sobre cómo lidiar con el síndrome de LARS:

 

LARS: La perspectiva de un superviviente

En este episodio del podcast «Taboo-ty», Jon, un superviviente de cáncer colorrectal, nos habla de todo lo relacionado con el síndrome de LARS. Nos cuenta cuáles son los «imprescindibles» que una persona con LARS debería llevar siempre encima, los altibajos de síntomas como la micción frecuente y mucho más.

Dieta para el síndrome de LARS

Hacer cambios en tu dieta puede ayudarte a prevenir la urgencia y la incontinencia. Aquí tienes algunos que puedes tener en cuenta:

  • Come porciones pequeñas y con frecuencia (saltarte comidas puede provocar más gases)
  • Bebe mucho líquido poco a poco
  • Come alimentos que ayuden a dar consistencia y a endurecer las heces, como: arroz blanco, pasta, pan, pretzels, tapioca, nubes, mantequilla de cacahuete, plátanos, patatas y yogur
  • Evita los alimentos que provocan gases, como:, las bebidas con gas, la cerveza, los productos lácteos, los frutos secos y ciertas verduras (como la col, las espinacas, los pepinos, el brócoli, la coliflor, las cebollas, las alubias y el maíz)

Dieta para el síndrome de LARS

Hacer cambios en tu dieta puede ayudarte a prevenir la urgencia y la incontinencia. Aquí tienes algunos que puedes tener en cuenta:

  • Come poco y con frecuencia (saltarte comidas puede provocar más gases)
  • Bebe mucho líquido poco a poco
  • Come alimentos que ayuden a dar consistencia y firmeza a las heces, como: arroz blanco, pasta, pan, pretzels, tapioca, nubes, mantequilla de cacahuete, plátanos, patatas y yogur
  • Evita los alimentos que provocan gases, como:, las bebidas con gas, la cerveza, los productos lácteos, los frutos secos y ciertas verduras (como la col, las espinacas, los pepinos, el brócoli, la coliflor, las cebollas, las alubias y el maíz)
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